viernes, 27 de abril de 2012

Érase una vez un combustible llamado pasión




Y hoy mas que nunca, veo que la llama se apaga... que boquea descontrolada en un último aliento, en un último esfuerzo de seguir encendida... pero probablemente se termine de apagar, pues el viento que amenaza con apagarla no se cansa de soplar... y a la pequeña llamita ya no hay nada que la haga mantenerse encendida... le falta ese combustible conocido como... pasión...